Herbolario el Roble

La vida y la Alimentación: Introducción a la Macrobiótica

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Nos hemos encontrado con un pequeño librito editado por MIMASA (empresa dedicada a la alimentación macrobiótica), basado en la obra de Mishio Kushi, uno de los padres de la alimentación macrobiótica, que ha dirigido su vida a hacer que

“el ser humano viva en salud con paz y por la paz”.

Tiene un introducción muy bella en la que expone la importancia de una buena alimentación, haciéndonos comprender que alimentarnos no es la simple necesidad de paliar el hambre, sino que es algo más profundo, es un movimiento de energías, los alimentos son energías que influirán en nuestro cuerpo, en nuestros órganos, y que en función del tipo de alimento ingerido, lo equilibrará o desequilibrará.

Tal vez a algunas personas que desconozcan este tipo de alimentación, les parezca un cambio radical esta “nueva” forma de alimentarse. Sin embargo merece la pena informarse e ir introduciendo en nuestra alimentación algunos productos aquí detallados y, al mismo tiempo, ir eliminando los llamados “alimentos industrializados” que no proporcionan ni la calidad ni las energía adecuadas, amén de las toxinas incorporadas en forma de conservantes, colorantes, potenciadores de sabor y demás agregados que debilitan y enferman nuestro cuerpo.

Este pequeño manual puede ser considerado como una buena introducción a la alimentación macrobiótica cuyo objetivo es buscar una buena salud a través de la alimentación. Me he permitido indicaros mediante negrita y cursivas lo que en mi opinión considero puntos de mayor interés.

EL VALOR DE UNA ALIMENTACION SANA por MIMASA

Una simple célula, sólo visible al microscopio, encierra todo un complejo mundo de vida organizada, con un delicadísimo equilibrio entre sus elementos. Esta maravilla de la vida que cumple disciplinadamente su cometido, nace, se alimenta, vive unas horas, unos días, genera otras células, muere, desaparece. Existen millones y millones de células, todas ellas diferenciadas entre si y organizadas en colonias, grupos, configurando formas muy definidas, una de las cuales es esa figura en la que nos reconocemos y a la que llamamos hombre.

Hombre, que podría definirse como agrupación de cuatro trillones de células que dan lugar a un organismo provisto de cabeza, piernas, hígado, pulmones, etc. Más bien digamos que hombre es igual a vida elevada a su máxima expresión en la tierra, síntesis de toda la otra vida de nuestro planeta y que aspira a vidas superiores que intuye existentes a niveles más allá del mundo físico. Hombre, materia espiritual o mejor, espíritu materializado, porque ésta es la realidad. Espíritu condensado que anhela retornar a aquellos planos impalpables del cosmos etéreo.

¿No merece la pena respetar esta maravilla que es el organismo humano, increíblemente organizado? Siquiera sea como reconocimiento al laborioso trabajo de tres mil millones de años que ha invertido la “vida” en elaborar ese sujeto concreto y definido que es usted. Porque usted está ligado por un hilo invisible a una larguísima cadena de seres que le precedieron sin solución de continuidad hombres, mujeres, más hombres y más mujeres, simios, reptiles, anfibios, vegetales, crustáceos, algas, hongos, mohos, amebas, sal, minerales, calor, agua, sonido, luz, magnetismo— hasta que llegamos a aquella primera célula que alumbró en el magma acuoso de una tierra que nacía. No lo olvide, por favor. No es un ser aislado que puede mirar por encima del hombro a los demás seres de esta tierra atareada en cumplir concienzudamente esa misión desde hace miles de millones de años; no es usted un ser que pueda prescindir de esta larga historia de vida ni del ritmo que hay impuesto aquí. Si se ha apartado de este orden universal con una vida desordenada, lo estará pagando caro: infelicidad, desasosiego, malestar y, quizás, enfermedad. Si ha sido dócil a la vida que fluye incesante, se habrá sentido feliz, armoniosamente equilibrado, habrá conocido la salud. Una salud que, si se ha perdido, puede recuperarse en cualquier momento. Motivo de mayor gratitud todavía, porque habrá aprendido que todo puede ser opuesto, siendo lo mismo, como el día y la noche, el frío y el calor, lo líquido y lo sólido, la materia y el espíritu, el reposo y la actividad, la salud y la enfermedad, alternancias que configuran siempre una unidad, como en su mismo cuerpo: mental y físico, sólido y líquido, activo y en reposo, sometido al nacimiento y al reposo.

Hace varios miles de años, los chinos se dieron cuenta de ello y dijeron que todo lo que existe es síntesis de estos opuestos, y que en el fondo, todo se reduce a energía, pálpito vital que anima todo lo existente y que se manifiesta en dos fuerzas opuestas y complementarias: expansión y contracción. Yin y yang. Todo es resultado de una diferente manifestación de yin y yang en infinita diferenciación, pero que tiende a reunirse a la poste en el UNO infinito, origen y fin de todas las cosas: Dios, el Tao, el Creador.

Si usted equilibra a cada momento la energía yin y la energía yang de su cuerpo, será una persona sana, porque estará inmerso en el flujo de energía que anima todo el universo perfecto. Por eso, la salud es la base primordial, imprescindible para llegar a ser lo que debemos: un hombre, una mujer.

Pero volvamos a la célula de su cuerpo, humilde y disciplinada en su labor. ¿De qué vive? Simplificando mucho, de un pálpito invisible que llega del cosmos y de la misma tierra y que llamamos radiaciones y vibraciones; de un oxígeno que, a través de los pulmones, le ha traído la sangre, y de unos alimentos que también la sangre se encarga de aportarle.

De estas tres fuentes de energía o vida, la que más a mano tenemos es el alimento, que podemos modificar a nuestro antojo. Las dos restantes quedan mucho más alejadas de nuestro dominio y actúan de forma casi automática, independientes de nuestra voluntad. Optemos pues por el camino práctico: la alimentación. Es nuestra arma de vida.

El alimento, esa ingestión diaria, rutinaria, más o menos gustosa, también son células organizadas, producto de toda una historia que enlaza con aquella primera célula de la tierra. He aquí esta increíble colaboración solidaria entre los organismos, de modo que unos nutren a los otros, para ir tejiendo el mundo que avanza en forma de árboles, peces, pájaros, flores y hombres.

¿Quiere usted colaborar en esta tarea ingente?

No es poesía. Es una invitación a vivir de verdad.

MIMASA le brinda una concepción de la alimentación que puede ayudarle a vivir con salud y a desarrollar plenamente como persona integrada armónicamente en su entorno. En estas páginas se describen las cualidades de alimentos que han sido la base nutritiva de los pueblos desde hace milenios y ello tanto en Oriente, como en Occidente. Se trata de aprovechar sabidurías ancestrales que la civilización contemporánea había arrinconado. Por ello se ofrecen productos originarios de Japón, por ejemplo, donde se guardan celosamente por sus maravillosos efectos en el cuerpo humano y se recomiendan también productos de uso común en Europa, pero ignorados ahora por una supuesta —y no siempre demostrada— superioridad de los alimentos industrializados. La adecuada combinación de estos alimentos, tomados en las proporciones que requiere cada persona, es garantía de salud o de recuperación de ésta, caso de haberse perdido.

La dieta básica que preconizamos es simple en su estructura, pero permite un campo ilimitado de posibilidades, según las combinaciones de alimentos, las proporciones entre ellos, su forma de cocción , los aderezos y condimentos, el tipo de vida que llevamos, los factores climatológicos del momento, e incluso según el ideal de vida que nos marquemos. Todo ello debe ser regulado por nuestra comida diaria, como fuente primordial de energía y armonioso equilibrio con el entorno. Vista así, la cocina deja de ser una monótona rutina y se convierte en el centro de la vida de la familia.

Cada una de nuestras comidas debería estar compuesta por los siguientes porcentajes de alimento, considerados en volumen (no en peso):

1 . El 40-50% de cereales integrales en grano: arroz, mijo, trigo, cebada, trigo sarraceno, etc. Se puede ir alternando su uso o bien combinándolos en una misma comida.

También se pueden tomar los cereales en forma de pasta de sopa integral, pan integral, copos, o sémolas de cereales integrales, etc., pero con mucha menos frecuencia que los granos. Conviene condimentar los cereales con Gomasio o Tekka (éste empleado ocasionalmente).

2. DeI 5% al 10% de sopa Miso o de Tamari-Shoyu (derivados de la soja).

3. Del 25 al 30% de verduras y hortalizas, tanto hojas como raíces: col, rábanos, zanahorias, berros, cebollas, brócoli, calabaza, judías verdes, etc. Pueden cocinarse como se prefiera: hervidas, fritas, al vapor, etc. Se pueden aderezar con Tamari o con un poco de aceite. También se pueden tomar crudas, como ensaladas, aunque no a diario, sobre todo en tiempo frío.

Dentro de las verduras, se incluyen las algas marinas: Kombu, Wakame, Hijiki, Non, Agar-agar, muy recomendables por su riqueza vitamínica y en minerales.

4. Un 15% de leguminosas, principalmente Azuki, lentejas y garbanzos, judías, guisantes o soja verde.

5. Dos o tres veces a la semana, se puede tomar una reducida cantidad de producto animal, preferentemente pescado o ave. Uno o dos huevos a la semana, son suficientes, alternándolos con los otros productos animales. Los niños y jóvenes pueden tomarlos en mayor cantidad. El estado de la persona condiciona mucho el comer o no producto animal que no es recomendable en caso de enfermedad seria.

6. Como postres, basta una pequeña cantidad de fruta, preferentemente cocida, como manzana, melocotón, fresas, ciruelas, cerezas, sandía, etc., procurando que sea del tiempo. También los frutos secos son apropiados, pero en poca cantidad.

7. Durante la comida es mejor no beber. Sólo al final, se toma una taza de Té Kukicha o Bancha, bebida Mu, café de cereales INKA, o infusiones naturales de tomillo, romero, etc., o bien simplemente agua.

La bebida de soja Bonsoy resufla muy agradable y sana, en substitución de la leche de vaca.

8. Para el desayuno, se puede comer igual que en las otras comidas, o bien tomar copos de cereales, unas rebanadas de pan con paté de Miso y Tahin, junto con una sopa Miso, y un poco de Té.

Los alimentos que no resultan recomendables son:

— carnes y grasas de animales, sobre todo cerdo.

— productos lácteos: leche, quesos, mantequilla, yogur, etc.

— tomate, patata, berengena, pimientos verdes, aguacate, espárragos.

— frutas tropicales, como plátanos, naranjas, piñas, mango.

— especias fuertes como pimienta, mostaza, curry, etc.

— tés aromáticos como té de menta, tés hindúes.

— bebidas artificiales: colas, tónicas, zumos de frutas, etc.

— cereales refinados, como arroz blanco, harinas blancas, pan blanco.

Ello no significa que de vez en cuando no se coman estos alimentos, todo condicionado por el estado de salud y la forma de vida que se lleve. Las personas débiles o con problemas de salud deberían evitarlos.

El hombre precisa en su comida de los cinco sabores básicos: dulce, agrio, amargo, picante y salado. Cada uno de ellos ejerce una acción estimulante de los respectivos cinco pares de órganos del cuerpo:

Dulce: estimula el estómago y el bazo-páncreas.

Agrio: estimula el hígado y la vesícula biliar.

Amargo: estimula el corazón y el intestino delgado.

Picante: estimula el pulmón y el intestino grueso.

Salado: estimula el riñón y la vejiga de la orina.

La carencia o el exceso de esos sabores, no sólo no es nociva para el órgano correspondiente, sino que acarrea efectos en cadena sobre los restantes. De ahí la importancia de consumirlos equilibradamente en la comida diaria. Por desgracia nuestra dieta habitual se excede en el dulce y el salado y prescinde de los restantes, lo cual provoca reacciones desequilibradas del organismo. Pero cuando se establece el equilibrio entre estos sabores, el cuerpo actúa armónicamente.

Condición principal para una buena asimilación es masticar mucho: de 40 a 60 veces cada bocado. Si no masticamos el estómago se ve obligado a un trabajo que no le corresponde y dejamos de absorber gran cantidad de elementos nutritivos.

Hemos dado las proporciones de alimentos de cada comida y nos resistimos a dar recetas de cocina porque ya se encuentran en publicaciones que figuran en el apartado de Bibliografía. Pero como razón principal, porque desaríamos que cada ama de casa eche mano de su imaginación creativa. Por favor, no sienta temor a inventar, aún a riesgo de temores y fracasos que siempre serán la mejor escuela de progreso en este arte de la cocina tan olvidado actualmente. Y un toque de atención a los restantes familiares de la casa: no menosprecie el esfuerzo de la esposa o de la madre que ha puesto la mayor ilusión en su trabajo. Si ha logrado un plato sabroso, felicítenla. Si todavía no ha acertado totalmente anímela a probar de nuevo. En cualquier caso, pregúntense si lo harían mejor que ella. Y los que sean incapaces de expresar estos sentimientos, quizás no merezcan siquiera sentarse en una mesa para aprovechar la vida que la naturaleza tan generosamente nos brinda.

¿Cómo debemos iniciarnos en este tipo de alimentación? Progresivamente y con suavidad. A lo largo de varias semanas e incluso meses, vayamos cambiando nuestros hábitos alimenticios. A título de ejemplo, podemos empezar incorporando el pan integral, eliminando el blanco. Luego, las pastas de sopa integrales vendrán a sustituir las convencionales. Al propio tiempo, podemos empezar a reducir la cantidad de productos enlatados, carne, queso o pescado que solíamos tomar que quedará compensada con los cereales integrales, especialmente arroz, los copos de cereales y las verduras aliñados con Gomasio y Tamari. Si somos devotos del café con leche, provemos las excelencias del Te Kukicha o Bancha, del Inka, o de las infusiones y comprobaremos que resultan más eficaces que aquel. Al cabo de tres o cuatro semanas, nuestro cuerpo habrá casi olvidado sus hábitos alimenticios de años y agradecerá la sensación de ligereza interna que produce un plato de cereales con verduras.  Poco a poco, iremos introduciendo las Algas marinas y la Sopa de Miso, al propio tiempo que suprimiremos los condimentos fuertes y los excesos de grasas (aceites y mantequillas). A la hora de los postres, procuraremos limitar la cantidad de fruta fresca y sustituirla por frutos secos en reducido volumen, o iniciaremos la elaboración de pasteles con manzana, copos de cereales, calabaza o harinas integrales.

No hay que dejarse llevar por el desánimo ni por los sentimientos de culpabilidad si nos vemos irresistiblemente arrastrados a tomar el café con leche, el chocolate, el pastel o el queso que tanto nos gustaban. La “memoria” del cuerpo es fuerte e incluso es conveniente no cortar de raíz largos años de hábitos alimenticios. Disfrutemos nuestro pastel a fondo y luego sigamos con nuestros platos sanos porque, con el tiempo, el cuerpo superará por sí solo las esclavitudes del pasado.

Esta progresión hacia una comida sana es mucho mejor que un cambio súbito y radical, que sólo se justificará en casos de enfermedades serias.

Precisamente porque los alimentos que preconizamos son muy poderosos, hay que prevenir contra errores involuntarios en su uso y las posibles reacciones iniciales del organismo. Destaquemos los siguientes como más frecuentes:

1. Exceso de Sal: La sal es indispensable, pero tengamos en cuenta que llevan mucha sal el Miso, el Tamari, las Algas, el Gomasio y el Tekka. Por ello, es conveniente hervir las verduras y los cereales sin sal o con muy poca cantidad de ella. La condimentación con Tamari y Gomasio permitirá a cada uno hallar el punto justo de sal.

2. Exceso de fuego: En general, se recomienda que todo alimento haya sido cocido, reservándose sólo una pequeña porción de crudos: ensaladas y fruta para épocas calurosas. Y ello tiene su razón: el fuego añade más energía a cada alimento y prepara su estructura molecular para que sea más asimilable por el cuerpo humano.

No obstante hay muchas formas de usar el fuego: fuego fuerte y rápido, fuego lento durante largo rato, fuego del horno, cocer a fuego vivo y luego mantener la llama muy baja, hervir con agua o al vapor, freír con o sin aceite, etc. Cada sistema dará una calidad distinta al alimento. En la imposibilidad de dar detalles prolijos, digamos que hay que mantener un equilibrio entre cosas muy cocidas (como los cereales) y cosas poco cocidas (las verduras de raíces: zanahoria, rábanos, etc.). Igualmente, todo lo frito queda mucho más cocido que lo hervido y todavía más si se ha preparado en el horno.

Debemos evitar, pues, un exceso de alimentos excesivamente cocidos, ya que dejan demasiado seco el cuerpo. Igualmente, el pan, los bollos y las galletas y en general toda harina horneada deben ser tomados en cantidades muy reducidas ya que afectan negativamente los intestinos, pueden originar mucosidades y enturbian la mente.

3. Alarmas infundadas ente las primeras reacciones del organismo: Al iniciar esta alimentación natural pueden surgir ciertas reacciones de eliminación de toxinas acumuladas que pueden hacer pensar erróneamente que estamos enfermos: dolor de cabeza (en realidad, por eliminaciones de hígado o riñón, o por una necesaria contracción de las neuronas del cerebro); estreñimiento temporal o, menos frecuente, diarrea, por regulación del intestino; orina oscura o aumento de tasas de glucosa, urea y grasas en sangre, producto de la eliminación de esos residuos acumulados en el cuerpo durante años; disminución temporal de glóbulos rojos; baja tensión arterial, sensación de cansancio o resfriado, por eliminación de excesos de toxinas y líquidos; disminución de la apetencia sexual porque el cuerpo dedica sus fuerzas a purificarse.

Todos estos síntomas pueden durar unos días o unas semanas, pero en muchos casos ni siquiera se presentan. No deben alarmamos sino muy al contrario, ya que indican que nuestro cuerpo mejora en su estado general. Porque paralelamente, constataremos un aumento de la vitalidad, una mente más clara, mayor serenidad y equilibrio internos y una mejor predisposición a afrontar los problemas cotidianos.

4. Afán por alimentos del pasado: Se centra sobre todo en los que había-mos consumido en exceso durante nuestra vida pasada. Suelen ser: azúcar, fruta, café, leche y queso. A veces resulta muy difícil renunciar a ellos. No violentemos nuestra memoria celular. Sustituyámoslos por otros: siropes de arroz, trigo o maíz, frutas cocidas con una pizca de sal, frutos secos, zanahoria o calabaza, de soja, té Kukicha, etc.

Si logramos equilibrar nuestra dieta pronto desaparecerán estas apetencias. Pero si se hace exigente el ansia de azúcar, leche o fruta, debereremos disminuir la sal (Tamari y Gomasio). El lnka o la bebida Mu, son buenos sustitutos de café, sobre todo por las mañanas.

5. Evitar los excesos: Comamos un poco de todo, con gran variedad de ingredientes en cada comida. Las proporciones dadas anteriormente son orientativas y uno debe seguir también las apetencias que le dicte el instinto. Solo hay que mantenerse dentro de límites estrictos en caso de tratamientos curativos o dietas de depuración. Pero, por lo general, todos los excesos son perjudiciales.

Por comer mucho arroz integral no estaremos más sanos, si ello no va acompañado de toda la amplia gama de alimentos recomendados, aprovechando la inmensa riqueza que nos ofrece la naturaleza.

EL ESFUERZO POR LA CALIDAD

Es fundamental la calidad de los alimentos. Esta viene determinada por la forma de cultivarlos y por el entorno de estos cultivos (pureza de la atmósfera y de las aguas de riego). Afortunadamente, hoy en día se están incrementando rápidamente los cultivos ecológicos (o biológicos) de cereales, verduras, leguminosas, frutas, etc, que prescinden de abonos químicos, herbicidas, pesticidas, etc., junto con un mayor control de las aguas de riego. Aumenta el número de agricultores que toman conciencia de la responsabilidad que les incumbe en este sentido, lo cual es garantía de la perdurabilidad de sus tierras (el abuso de productos químicos altera la composición orgánica de las tierras y éstas acaban siendo improductivas).

Por desgracia, estos alimentos ecológicos resultan hoy por hoy más costosos que los convencionales (menor productividad de las tierras al no ser forzadas químicamente, superficies de cultivo todavía reducidas, costos de distribución elevados, etc). Todo ello repercute en el precio final al consumidor. Este debería también concienciarse de que el esfuerzo económico que momentáneamente se le pide queda sobradamente compensado: mayor calidad nutritiva, mejor sabor y, a largo plazo, seguridad de que nuestro planeta no sufrirá una degeneración que haga peligrar incluso la misma vida en la Tierra. MIMASA aboga, pues, por la colaboración de todos para asegurar la calidad de los alimentos.

MIMASA ya cuenta con productos de cultivo ecológico avalados por los organismos legalmente reconocidos y confía en la buena aceptación que tendrán por parte del consumidor.

Los productos de cultivo convencional que MIMASA ofrece son de la mejor calidad disponible, dentro de la línea de seriedad que tiene marcada desde un principio.

¿Resulta cara la alimentación natural que preconizamos?

Resueltamente, debemos decir que no, si valoramos adecuadamente el concepto de costo y rendimiento. El valor elevado de algunos de los productos aquí ofrecidos queda más que compensado por las reducidas cantidades en que deben consumirse. A modo de ejemplo, valoramos a continuación las cantidades de algunos productos que se tomarían en cada comida:

40 grs de mijo aprox. 0.153 €

10 c.c de Tari-Shoyu  aprox. 0.160 €

5 grs. Kombu aprox. 0.500 €

5 grs. Gomasio  aprox. 0.107 €

2 Galletas de arroz  aprox. 0.264 €

40 grs. de avena   aprox.  0.077 €

10 grs. Mugi Miso  aprox. 0.181 €

30 grs. Seitan  aprox. 0.524 €

Costos calculados sobre la base precios de venta al público de productos MIMASA.

Resulta evidente, pues, que los costos son más que razonables si tomamos las cantidades apropiadas. Por otra parte, con esta alimentación se reducen en gran medida los consumos de los productos verdaderamente caros como son carnes, pescados, quesos, leches y frutas.

Y como punto más importante, deben resaltarse los beneficios para cuerpo y mente que se derivan de esta alimentación, con la consiguiente reducción del presupuesto destinado a médicos y medicinas.

En las páginas que siguen, ofrecemos una información detallada de las características de cada uno de los productos que integran la línea actual de productos MIMASA. Sin pretender informaciones exhaustivas, deseamos brindar los datos más importantes de cada producto, modo de elaboración y valor nutritivo.

CEREALES Y SUS DERIVADOS

Toda alimentación equilibrada, preconiza el consumo de cereales como plato básico de cada comida. De ellos, el arroz puede ser el preponderante, tanto por su riqueza nutritiva como por su sabor más agradable, pero siempre alternándolo con los restantes o tomando varios cereales a la vez.

La medicina tradicional de Oriente asimilaba un cereal a cada órgano del cuerpo (porque de hecho y según su concepción de un universo unitario sólo diferenciado en sus fenómenos o seres vivientes, cereal y órgano son una misma cosa). La teoría de la energía que se transforma sucesiva y permanentemente en los cinco elementos básicos de la naturaleza -madera, fuego, tierra, metal y agua – y que es base de la medicina oriental, asimila estos elementos a los cinco órganos principales del cuerpo humano: respectivamente, hígado, corazón, estómago, páncreas, pulmón y riñones. La energía da vida a estos órganos y cada uno de ellos es madre del siguiente por el orden descrito, en un ciclo constante e inmutable. Pues bien, a cada uno de estos órganos le corresponde un cereal como fuente primordial de vida: trigo, maiz, mijo, arroz o  avena y azuki o leguminosas en general (porque en Oriente, las leguminosas eran consideradas como variedad del cereal). En consecuencia, el consumo de cereales es garantía de un funcionamiento fluido y ágil de los órganos, con el correspondiente equilibrio psíquico que se deriva.

Pero no sólo el lejano Oriente era conocedor del valor de los cereales. Las celebraciones religiosas de la Grecia y la Roma clásicas con motivo de la siega de los cereales, además de las virtudes sagradas que les otorgaban los egipcios y persas, sin mencionar a las grandes civilizaciones latinoamericanas, atestiguan el puesto preponderante que ocupaba en aquellas épocas este alimento primordial del hombre.

Finalmente, el Comité Selecto del Senado de los Estados Unidos sobre la Nutrición y Necesidades Humanas, presentó en Enero de 1977, un detallado informe sobre las “Metas Dietéticas para los Estados Unidos”. En el se insiste en el retorno al consumo de cereales integrales, con una paralela reducción de azúcares, carnes y grasas saturadas.

Examinamos los elementos nutritivos contenidos en los cereales:

1. Hidratos de carbono ( del 60 la 75%). El almidón se transforma en glucosa, la cual es absorbida lentamente por el intestino, por lo que el cuerpo obtiene energía durante largas horas, sin sensación de desmayo.

Además los hidratos de carbono de los cereales integrales se asimilan mejor, gracias a la vitamina B que contienen. Ello explica que no engorden, ya que su combustión es casi total.

2. Proteínas: (del 7 al 12%). Las proteínas colaboran en la construcción de los tejidos, siempre que existan los aminoácidos esenciales. Precisamente los cereales los contienen en medida suficiente para el cuerpo humano.

3. Materias grasas: (del 2 al 7%): Los cereales integrales -no los refinados- contienen un buen porcentaje de grasas muy bien equilibradas. Especialmente el gérmen, que cuenta con un aceite rico en vitamina E y en fosfatos naturales.

4. Sales minerales y oligoelementos: (del 1 al 4%). Cada vez se valora más la importancia nutritiva del calcio, fósforo, magnesio, silicio, manganeso, hierro, cobre, flúor, etc. Los cereales integrales nos los aportan en cantidades proporcionadas al cuerpo humano.

5. Vitaminas: El germen nos aporta la provitamina A, las diferentes vitaminas del grupo B y las vitaminas C, D, E, K y PP. Lo importante es obtenerlas a través de alimentos como los cereales, ya que no comportan el riesgo de hipervitaminosis de las vitaminas sintéticas.

6. Enzimas (o diastasas): Son fermentos solubles que permiten modificar determinados cuerpos para transformarlos en sustancias más asimilables. Actúan como catalizadores y aseguran la vida de las células de los tejidos del cuerpo.

MIMASA ofrece siempre los cereales en estado integral porque así contienen todos los elementos nutritivos en debido equilibrio para el organismo.

Mijo

Gracias a su alto contenido de ácido silícico conserva la piel, uñas y cabello. Asimismo nutre el cerebro por su riqueza en magnesio y lecitina. Cereal  adecuado para el páncreas y bazo.

Es sumamente digestivo, y no produce flatulencias.

Preparación: tras un lavado bajo el grifo, hervirlo durante unos 30 minutos en olla normal, y durante unos 15-2O minutos en olla a presión. Se hierve en la proporción de 3 partes de agua por una de mijo.

Trigo sarraceno

No es propiamente un cereal, aunque se le puede considerar como tal. Destaca por sus propiedades revitalizadoras del organismo. En nuestros climas templados, debe tomarse en cantidades reducidas. En épocas de frío es un alimento ideal para mantener el calor del cuerpo. Es un alimento básico en Polonia, Rusia, norte de China, etc., aunque actualmente también se produce en países cálidos como Brasil.

Se prepara en forma similar a la del mijo.

Copos de avena

Los copos de cereales son muy sabrosos y de masticación fácil. Los copos son granos previamente cocidos al vapor y laminados en una máquina apropiada que aplasta el grano. Tienen las propiedades nutritivas de todo cereal, aunque energéticamente les falta la robustez y la concreción del grano, por lo que su uso no debe sustituir a los cereales en grano, sino ser sólo un complemento de éstos.

MIMASA ofrece COPOS DE AVENA como cereal más adecuado, tanto por su sabor, como por sus cualidades nutritivas.

Preparación de los cereales en copos: Si se desean salados, se hierven con agua o caldo de verduras, y se les pueden añadir algas marinas, verduras, cebolla, puerros, etc. Se pueden aliñar con TAMARI-SHOYU.

La proporción de líquido en la cocción es de tres o cuatro partes de éste por una parte de copos.

La cocción puede variar entre 5 y 20 minutos, según se deseen más o menos crujientes.

Pastas integrales de sopa (calidad ecológica)

Una amplia gama elaborada con semola de trigo de cultivo ecológico y, en su caso, con el añadido de verduras, también ecológicas. Destacan por el sabor y la suavidad al paladar. A resaltar su cocción rápida de unos pocos minutos. Los tiempos de cocción vienen indicados en el envase.

Se presentan en los siguientes tipos:

Cabello de ángel, Fideos, Macarrones, Spaghetti, Trenzas, Coditos, Estrellitas, Espirales tricolor (con verduras), Spaghetti al Pesto, Spaghetti con Alga Kombu. Todos ellos son de harina integral de cultivo ecológico.

Pastas con semolina de trigo integral, espinacas y tomate: ESPIRALES.

Pasta con semolina de trigo integral al Pesto (albahaca, ajo y aceite): SPAGHETTI AL PESTO.

Pasta con semolina de trigo integral y alga Kombu: SPAGHETTI, con Alga Kombu.

Spagettis japoneses

La excelente calidad de estas pastas de sopa, fabricadas artesanalmente y con materia prima seleccionada, permite ofrecer unos platos de sabor inigualable, energéticos y muy digestibles. Cocción: 10- 20 minutos en abundante agua.

Udon

Spaghetli de harina de trigo integral. El secreto de una buena calidad, es amasar lentamente la harina con el agua y la sal. El secado también es primordial, para que cada spaghetti contenga la misma humedad en el interior que en el exterior.

Genmai udon

Sus ingredientes son: harina de trigo integral, harina de arroz integral, agua y sal. Son muy digestivos.

Galletas de arroz

Contienen únicamente granos de arroz integral hinchado con sal o sin sal, a elección del consumidor. Son alimento adecuado en dietas energéticas, como tentempié o acompañante de comidas, en sustitución del pan. Al ser de arroz integral no engordan y, por ello, son complemento ideal en dietas de adelgazamiento.

Al no contener gluten, son un alimento idóneo para los celíacos.

Cuscus y cuscus integral

Esta sémola de trigo, típica de países árabes, resulta de fácil preparación y sumamente agradable, acompañada de ver- duras.

También se puede disponer de Cuscus Integal para beneficiarse de las cualidades nutritivas de todo cereal integral.

Polenta

Sémola de maíz, muy digestiva y refrescante para el organismo y de sabor exquisito.

Bulgur

Producto muy popular en Turquía y los Balcanes. Se trata de trigo precocido y troceado. Basta hervirlo unos quince minutos con agua o caldo. Se mezcla con verduras ya en el plato. Resulta muy sabroso y nutritivo.

LEGUMINOSAS

Todas las leguminosas son un alimento básico para el hombre, gracias a su elevado poder energético y su gran aporte de proteínas. Dada la facilidad de obtener las más usuales en el mercado, MIMASA sólo comercializa las más exóticas, pero también, quizás las más interesantes desde el punto de vista nutritivo: AZUKI Y SOJA VERDE.

En cambio, no es tan recomendable tomar la soja amarilla en grano porque es de cocción muy lenta, se digiere mal y contiene purinas que se eliminan con dificultad.

Azuki

Esta leguminosa, típica de Oriente, se está consumiendo cada vez más en Europa y debemos esperar que aumente su consumo, porque son muchas sus propiedades nutritivas y terapéuticas.

Con un elevado porcentaje de proteínas (21%) y con unos hidratos de carbono que se asimilan totalmente sin dejar residuos de glucosa (con la cual los diabéticos deben tomarla precisamente como parte de su dieta).Es un alimento de gran valor para un correcto funcionamiento de los riñones.

Bastan pequeñas cantidades (una o dos cucharadas soperas ya cocidas, dos o tres veces a la semana) para mantener el riñón en buen estado. En tratamientos que precisan un elevado aporte de energía yang, las Azuki deben figurar entre los alimentos de base.

Para su cocción, se dejan unas horas en remojo con un trozo de alga Kombu. Se hierven con la misma agua y el alga. Casi terminada la cocción, se agrega sólo un poco de sal, ya que ésta es aportada por el Kombu.

Conviene resaltar que existen en el mercado pretendidas Azuki que no son tales, y que se venden a precios más económicos. Sin negar sus cualidades nutritivas, está demostrado que no surten los efectos propios de las Azuki auténticas.

Soja verde

Esta leguminosa típica de Lejano Oriente, se está introduciendo con rapidez en el mercado europeo, por su excelente sabor y por su elevado valor nutritivo. Destacan las proteinas (24%) con todos los aminoácidos esenciales, los hidratos de  carbono muy asimilables y el alto contenido en fibra. En cambio son pobres en grasa. Se deja en remojo con un trozo de alga KOMBU durante unas horas. Su cocción dura unos 25 minutos.

Elaborados de soja: miso, tamari, tamari-shoyu, salsa de soja, tempeh, protina

Durante milenios, los orientales se han alimentado con soja, como principal aportación de proteínas. La carne era casi ignorada y a lo sumo, consumían ciertas cantidades de pescado. Porque aquellas civilizaciones tan perfeccionadas, eran conscientes de las riquezas de la soja, que constituía, junto con el arroz, la base de su alimentación. No obstante, hay que señalar que la soja no suele tomarse directamente, sino elaborada en forma de MISO y de TAMARI, ya que contiene una purina —la Tripsina— que es dañina para el organismo. De ahí que generalmente, la soja sea consumida tras un proceso de fermentación, o bien en forma de Tofu (queso de soja), leche de soja y muchos otros preparados.

La soja tiene un 36% de proteínas de gran calidad (más que cualquier otro alimento animal o vegetal), además de los ocho amínoácidos esenciales. Los alimentos a base de soja son bajos en calorías, no contienen colesterol ni casi ninguna de las grasas tan abundantes en la mayoría de las carnes animales.

Si los granos de soja se toman directamente, sólo una pequeña porción de sus proteínas es asimilada. En cambio, a través de la fermentación natural, los granos de soja sufren una total transformación bioquímica, gracias a la cual todas sus complejas moléculas de proteínas, hidratos de carbono y líquidos (aceites y grasas) se convierten en aminoácidos, azúcares simples y ácidos grasos fácilmente asimilables.

Por ello, el Miso y el Tamari, con su tradición milenaria, constituyen verdaderos tesoros para el organismo humano que conviene aprovechar, aunque su origen sea muy lejano.

Miso

El Miso es un alimento obtenido de la fermentación de la soja, a veces en presencia de un cereal. En el Japón existe una gran variedad de Misos, resultado de siglos de tradiciones culturales y artesanales.

La combinación de las proteínas de la soja, con las proteínas de arroz (blanco o integral) o de la cebada, origina una mayor concentración de aminoácidos complementarios y su mejor asimilación. Ello explica que la mayor parte de Misos consumidos sean los producidos con alguno de los cereales citados.

Al propio tiempo el Miso contiene precisamente los aminoácidos que faltan en otros alimentos básicos (trigo, maíz, sé- samo e incluso arroz) con lo cual el uso conjunto enriquece sobremanera el organismo.

El Miso ayuda a la digestión y asimilación de otros alimentos gracias a cuatro agentes digestivos: enzimas naturales, lactobacilos, levaduras resistentes a la sal y los mohos y otros microorganismos. Estos microorganismos, tras resistir largos períodos de fermentación, prosiguen su acción en los intestinos, donde desmenuzan o digieren proteínas complejas, hidratos de carbono y grasas, haciéndolas más asimilables. Además, estas bacterias impiden la proliferación de otras nocivas en el aparato digestivo, como demostraron, en 1972, los doctores Wang y Hesseltine, del Departamento de Agricultura de EE.UU. (Digamos de paso, que esta función enzimática es paralela a la del yogur, característico de países del Próximo Oriente, donde es utilizado junto con los cereales. Esta es la gran sabiduría de la alimentación tradicional, que el mundo moderno aprovecha sólo parcialmente al dar importancia sólo a uno de los elementos, el yogur y otros productos fermentados, sin reparar en la importancia del equilibrio que estos deben guardar con otros alimentos como cereales y verduras).

El Miso contiene sólo un 5% de aceites naturales insaturados y carentes totalmente de colesterol. Aceites que son ricos en lecitina y ácido hinoleico y que ayudan justamente a eliminar el colesterol y otros ácidos grasos del sistema circulatorio.

El Miso es muy bajo en calorías, por lo que es muy indicado en dietas de adelgazamiento.

Los productos vegetales suelen tener dosis bajas de Vitamina B-1 2. No es así, sin embargo, en los Misos y algunas algas marinas, que tienen tasas superiores incluso a las necesidades del organismo humano.

Finalmente, el Miso alcaliniza la sangre, condición esta muy importante para que el cuerpo sea resistente a las enfermedades, tenga el sistema nervioso despierto, pero sin excitación, y no se experimente sensación de cansancio. Al propio tiempo, se ha demostrado que el Miso ayuda a eliminar los residuos de nicotina y de polución ambiental. A este respecto, conviene recordar que, cuando tuvo lugar la explosión de la bomba de Nagasaki, el Dr. Akizuki y sus colaboradores no sufrieron los efectos de la radioactividad, a pesar de haber estado trabajando durante dos años en un hospital, al cuidado de los afectados por la terrible arma atómica. Ellos lo atribuyeron a haber tomado durante años sopa Miso. Y efectivamente en 1972, un grupo de científicos japoneses descubrieron que contiene una sustancia, a la que denominaron Zybicolin, qué absorbe y eliminan los elementos radioactivos que invaden el cuerpo humano.

Una vez más hay que resaltar la importancia de los procesos de elaboración de los productos alimenticios que, como el Miso, requieren una gran delicadeza, pero que, al propio tiempo, permiten la introducción de nefastas adulteraciones.

Hay misos fermentados unos pocos meses e incluso durante unos breves días, acelerando el proceso con la aportación de calor. Además se añaden conservantes más cómodos que la pasteurización. Todo ello da como resultado un producto desnaturalizado y carente de las ricas propiedades del auténtico Miso.

MIMASA fiel a la norma ofrece productos de primera calidad, de fermentación natural y sin aditivos de ninguna clase.

De entre los muchos tipos de Miso, se ofrecen cuatro de larga tradición:

Kome miso (miso con arroz blanco)

Este tipo estaba reservado para la aristocracia y a los samurais japoneses, ya que el arroz era alimento de las clases altas. Pero desde hace unos cien años ha pasado a ser el tipo de Miso de mayor consumo en el Japón. Tiene un agradable sabor dulce.

Genmai miso (miso con arroz integral)

Hasta hace unos años resultaba difícil su fabricación porque la capa protectora del arroz integral dificultaba el proceso de fermentación y originaba subproductos extraños que había que eliminar. Nuevas técnicas muy depuradas de fermentación han posibilitado esta variedad de Miso que se distingue por su gran fragancia.

Mugi miso (miso con cebada)

Contiene pocos hidratos de carbono y elevado porcentaje de proteínas (13%). Caracteriza por su sabor dulce.

Hatcho miso (miso de soja, sin cereal)

Es el de mayor contenido de proteínas (21%) y el más bajo en carbono (12%) y agua (40%).

El miso se toma sobre todo en forma de sopa de verduras o de algas marinas (especialmente Wakame o de Kombu). Las verduras pueden ser hojas (col, judías verdes, coliflor, etc) o raíces (nabo, daikon, cebolla, zanahoria, rabanitos,etc.) o la combinación de todas ellas. El Miso se disuelve en el caldo en el último momento, dejándolo hervir sólo medio minuto (si se sobrepasa este tiempo, se pierde gran parte de su riqueza nutritiva).

Para darle más aroma, se pueden añadir unas gotas de jugo de naranja o de limón, o la corteza de estos frutos.

Para combatir el frío del invierno, se toma el Miso muy caliente con una punta de Jenjibre, que dispersará un agradable calor por todo el cuerpo.

En toda taza de Miso debería haber un poco de cebollita o perejil cortada a trocitos.

Utilizado como “paté” sobre el pan, proporciona gran vitalidad. Puede mezclarse con Tahin (una parte de Tahin, tres partes de Miso y un poco de agua para emulsionar) con manteca de cacahuete, con pasta de queso, etc.

Para salsa de ensalada, el Miso se mezcla con vinagre, aceite y alguna especia y se obtienen salsas de delicado aroma.

Es poca la cantidad de Miso que se requiere para estas preparaciones. Basta una cucharadita de las de café sin colmar. El sabor debe ser muy suave, de lo contrario provocará sed.

También puede ser condimento ideal para cualquier sopa de cereales o de pasta de sopa, añadido al final de la cocción.

Durante las épocas calurosas son preferibles los Misos suaves (Kome, Genmai y Mugi Miso), con caldos claros y de pocos ingredientes. En invierno, el Hatcho es más indicado, con sopas más densas. No obstante, pueden alternarse los distintos tipos. También es muy recomendable que, hacia finales del verano, se empiecen a tomar sopas Miso con frecuencia, para que el cuerpo esté preparado para los frescores próximos que, a veces, se presentan súbitamente.

Tamari y tamari-shoyu

Ante todo, conviene hacer una distinción muy clara entre dos tipos de la salsa de soja que, en Occidente, se han presentado con el mismo nombre de Tamari, nombre que en el Japón, se da al producto de fermentación de la soja, con sal y agua. El otro tipo de salsa de soja es el SHOYU, obtenido de la fermentación de soja junto

con granos de trigo tostados, agua y sal. Este último es precisamente el que ha sido introducido en Europa y América, aunque con el nombre erróneo de TAMARI. (En cierto modo, G. Ohsawa, divulgador de la macrobiótica en Europa, fue quien provocó esta confusión, al utilizar la palabra TAMARI -que significa fuente de vida- para el SHOYU natural, con ánimo de distinguirlo del Shoyu químico que, carente de calidad, ya existía en el Japón.

La realidad es que se trata de productos parecidos aunque no iguales, con características propias, y de tradición centenaria en Japón y otros países de Extremo Oriente. Por lo tanto MIMASA ofrece al amante de productos naturales:

TAMARI-SHOYU: salsa de soja obtenida por fermentación de soja y trigo, junto con agua y sal. Para no desorientar a los consumidores de nuestro antiguo Tamari, hemos dado esta denominación al SHOYU, que es la salsa de soja que, desde el principio, hemos venido ofreciendo al mercado.

TAMARI: salsa de soja fermentada con sal y agua. Producto mucho más reciente, con su denominación propia en Japón.

Conviene puntualizar que el TAMARI-SHOYU tiene una equilibrada gama de aminoácidos y proteínas gracias al trigo (o cebada) y la soja que lo componen, dando lugar a un producto de grandes cualidades terapéuticas. Es recomendable su uso diario, en pequeñas cantidades, como condimento de verduras, cereales, pescados, carnes, etc.

El TAMARI, con un aroma más acusado pero exquisito, se emplea preferentemente para cocinar pescados, carnes, etc., y en menor medida como condimento.

Si abogamos por una alimentación sana con la consumición de productos lo más naturales posible, tanto en su origen, como en los procesos de elaboración, al hablar del Tamari o del Shoyu es inevitable prevenir contra los productos que se comercializan con el mismo nombre, pero que son elaborados de forma poco natural.

El Shoyu natural se obtiene mediante un proceso de fermentación de 18 a 24 meses de duración, partiendo de granos de soja enteros y de trigo integral, a los que se añade agua y sal. Es un proceso sumamente delicado y que requiere gran destreza. De ahí las grandes cualidades del Shoyu; contiene los doce aminoácidos esenciales (que se complementan con los del arroz), y que, gracias al proceso de fermentación, son muy parecidos a la sangre humana. Al estar las enzimas y los aminoácidos estrechamente ligados por un proceso biológico, ayuda al sistema digestivo a absorber otros tipos de proteínas procedentes de otros alimentos. Además, contiene ácido acético, que es inhibidor de contaminación y ayuda a superar la fatiga del cuerpo.

El Shoyu no natural, en cambio, además de partir de granos de soja troceados o de harina de soja que alteran la calidad intrínseca de la misma, presenta un elevado contenido de ácidos oxálico, fórmico y levulínico. Estos ácidos hacen precipitar los minerales en la sangre y en los órganos internos, originando acidez y dilatación de estómago e hígado, lo cual inhibe el proceso digestivo y acidifica la sangre.

Al igual que en caso del Miso, MIMASA ofrece TAMARI-SHOYU y TAMARI de fermentación natural, partiendo de granos de soja enteros y sin aditivos de ningún tipo. La pureza de estos productos está plenamente garantizada.

El Shoyu se utiliza corrientemente como condimento de muy diferentes alimentos en el momento de servirse. Pero también se utiliza en la cocción de carnes, pescados o verduras, o en la preparación de sopas vegetales o de pastas.

Como condimento, basta una pequeña cantidad (el equivalente a una cucharadita de las de café por persona) para realzar el sabor del plato. Para cocción de carnes o pescados se puede utilizar en sustitución del aceite, aunque empleando mayor cantidad que este.

Igualmente, sustituyendo a la sal, aliñando verduras o ensaladas o incluso en platos cocinados con la ventaja de que no produce sed.

También se preparan excelentes “pickle” empleando Tamari-Shoyu en vez de  sal.   Aliñando  un  poco  de  Daikon (nabo japonés) o nabo rallado crudo, se consigue un preparado muy efectivo para superar digestiones pesadas o para eliminar mucosidades de todo el cuerpo.

Añadiendo unas gotas de Tamari-Shoyu a una taza de Té Kukicha, se superan estados de fatiga, porque alcaliniza la sangre. Añadiéndolo a Té Kukicha que haya hervido junto con una ciruela Umeboshi colabora eficazmente en los procesos digestivos y hepáticos.

En general, el Tamari-Shoyu activa la secreción de jugos gástricos y destruye microorganismos dañinos que pueden encontrarse en los alimentos.

Conviene llamar la atención contra el exceso de consumo de Tamari-Shoyu, por ser un producto muy concentrado. Insistimos en que pequeñas cantidades son suficientes.

El TAMARI se distingue por la riqueza en aminoácidos (un total de dieciocho, muchos de ellos considerados esenciales para el hombre), su relativamente bajo contenido en sal, y su facilidad en realzar el sabor de los alimentos, aún cocinándolos con esta salsa, ya que se evapora difícilmente con elevadas temperaturas y sus propios  antioxidantes  naturales impiden que los aceites se quemen durante la cocción.

Unas pocas gotas de TAMARI agregadas a la cocción de carnes y pescados, confieren a éstos un sabor inigualable.

En verduras salteadas, agregar unas gotas de TAMARI para hacerlas más gustosas. En platos cocinados a vapor, el sabor de éstos se realza con una pequeña cantidad de TAMARI.

Salsa de soja

La Salsa de Soja que MIMASA comercializa, viene a cubrir los requerimientos de un sector de consumidores que desean productos más económicos dentro de un nivel razonable de calidad. Equivale al Tamari-Shoyu, sus ingredientes son los mismos y sólo varía el tiempo de fermentación del producto, que se reduce a unas pocas semanas al hacerlo a temperatura elevada. La Salsa de Soja MIMASA, no contiene colorantes ni conservantes. Tan sólo ha sido fermentada con mayor rapidez, lo cual reduce considerablemente el coste de fabricación. El sabor es igualmente bueno y su valor nutritivo no disminuye con respecto al Tamari-Shoyu. Las aplicaciones de la Salsa de Soja son las mismas que las del Tamari-Shoyu.

Tofu(cultivo ecológico)

El Tofu es llamado comúnmente queso de soja, ya que se obtiene cuajando la leche de soja. Hoy en día, el TOFU se ha popularizado en América y empieza a divulgarse en Europa. Como todo elaborado de la soja, es rico en proteínas muy fácilmente asimilables, además de ofrecer un sabor exquisito.

A destacar la gran calidad de las proteínas del TOFU (contienen los ocho aminoácidos esenciales), que son equiparables a la proteína animal, y además, con alta tasa de absorción por el cuerpo. Por otra parte, las proteínas de TOFU se complementan con las de los cereales, con lo que su valor nutritivo es muy superior a la suma aritmética de ambas. Así, sirviendo 65 gr. de TOFU con una taza de arroz integral, obtendremos un 32% más de proteína que si hubiéramos servido ambos alimentos por separado. Y por supuesto, estas proteínas de origen vegetal no conllevan los residuos nocivos del producto animal (colesterol, grasas saturadas y toxinas químicas).

El TOFU también es muy rico en calcio, pobre en grasas (casi todas insaturadas) y muy bajo en calorías.

El TOFU fresco, producto ligero, se puede utilizar como complemento de gran número de platos o por sí solo. Se toma en cantidades relativamente reducidas. Su contenido en proteínas es del 20% aproximadamente.

Es muy adecuado para los niños, ya que colabora a su crecimiento.

El TOFU permite muy variadas formas culinarias: cortado a cuadraditos se agrega a la sopa Miso o a cualquier otra. Cortado en lonchas, se reboza y se fríe, y luego se aliña con TAMARI-SHOYU.

También se mezcla con zumos de fruta y se endulza con SIROPE DE ARROZ MIMASA.

Tempeh (cultivo ecológico)

Es otro derivado de la soja, mediante un proceso de fermentación con calor. Procede de Indonesia y otras islas colindantes. Se presenta en piezas rectangulares y compactadas, con los granos de soja medio enteros, y cocidos con Shoyu, a punto de comer. Una vez más, hay que resaltar el valor nutritivo de este producto, especialmente en proteínas, y su fácil digestión. (Véase la información sobre el TOFU).

Protina

Protina es proteína de soja con un elevado contenido en aminoácidos perfectamente asimilables, con lo que se puede equiparar a la carne.

La gran ventaja de PROTINA es que la ingestión de proteína (52%) no lleva aparejados los efectos secundarios de ácido úrico, hormonas, grasas y otros perjuicios inherentes a los productos de origen animal.

Además PROTINA tiene un elevado porcentaje de celulosa, que es la fibra más adecuada para formar, con el agua que ingerimos, el bolo alimenticio, necesario para evitar el estreñimiento. (En cambio, la carne es causa directa de estreñimiento).

Damos a continuación unas recetas simples para usar adecuadamente la PROTINA. Sin embargo, será siempre el ama de casa o quien quiera que cocine, el que mejor sabrá aderezar el producto para que resulte agradable al paladar.

Protina se presenta en granulado. Si deseamos comerla suelta, basta hervirla en sopas, purés, etc., teniendo en cuenta que su cocción es de unos 15-20 minutos por término medio.

También puede ser el ingrediente de canelones, raviolis o similares.

Tomada así, sería el equivalente a carne picada mezclada con otros alimentos.

-  Si deseamos amasarla para formar hamburguesas, croquetas o albóndigas, necesitamos un aglutinante, ya que PROTINA no amasa por sí misma. Este aglutinante puede ser huevo y harina (ésta debe tener un elevado contenido en gluten, cosa algo difícil en las harinas actuales). También sirve la patata hecha puré o bien gluten puro.

ALGAS MARINAS

Contrariamente a lo que se cree, el consumo de algas marinas no es exclusivo de Oriente. En las antiguas Roma y Grecia, entre los Indios Americanos, en las Islas Británicas y en Sudáfrica, al igual que en China o en Hawai se tenía una gran estima por las algas, ya que las más remotas tradiciones otorgaban al mar el carácter de Madre de la vida y, en consecuencia, era muy apreciado todo lo que procedía de él.

Muchos países -especialmente el Japón y, en menor medida Chile, las Islas Británicas y ciertos países del Mediterráneo Oriental- han conservado esta tradición del consumo de algas.

Evolutivamente, las algas son los vegetales más antiguos. Presentan una diversidad casi tan grande como las plantas terrestres y las visibles sólo son una fracción de la gama infinita que integra el fitoplancton microscópico.

Las algas son auténticos alimentos y destacan por el elevado contenido de proteínas, minerales y vitaminas, según se puede apreciar en la tabla adjunta. Figuran entre los productos de la naturaleza más ricos en calcio, fósforo y hierro. El yodo estimula el tiroides y ayuda a adelgazar. También son importantes las cantidades que presentan de enzimas, magnesio, azufre, cloro, manganeso y silicio, así como de oligoelementos (hierro, cobre, zinc, níquel, molibdeno, plata, cromo, etc.).

Por otra parte las algas (especialmente Wakame y Kombu), tienen un elevado porcentaje en Vitamina B (en toda su gama), con efectos positivos en el sistema nervioso y en las dietas predominantemente vegetarianas. Una sopa Miso con Wakame es un ejemplo típico de buena aportación de esta preciosa vitamina. Resumiendo, las algas tienen tres propiedades específicas comunes: 1) Eliminación de las purinas procedentes de productos animales. 2) Reforzamiento del esqueleto. 3) Acción reguladora de la circulación de la sangre.

Aunque cada alga tiene unas aplicaciones específicas, es preferible consumir de todas ellas regularmente.

Investigaciones del profesor Tanaka, de la Universidad McGill, de Montreal,demuestra que el principal constituyente de las algas es el Acido Algínico, que no se destruye durante la digestión. Este ácido tiene la propiedad de atraer y eliminar del cuerpo metales pesados como As, Pb, Hg, y elementos radioactivos, como St, Co, etc. Por ello, el consumo diario de algas evita que nuestros órganos básicos se vean afectados por la polución ambiental.

Dentro de la enorme variedad de algas, los tipos más empleados son los siguientes:

Kombu

Es el nombre genérico japonés de varios tipos de algas marinas que crecen en los mares del norte del Japón. Crecen en aguas profundas y frías y forman cintas de hasta veinte metros de longitud.

Se come hervida, con sopa de Miso, junto con otras verduras, acompañando el pescado, en forma de pickles, etc.

Nori

Es el nombre de varias especies de algas rojas y verdes, que crecen en aguas templadas del Atlántico, Pacífico y Mediterráneo. Son hojas alargadas con bordes muy finos, casi transparentes, de textura gelatinosa. El alga, una vez recogida, es lavada y desmenuzada. Se deja en remojo con agua fría durante una hora, y se seca al sol, aunque actualmente suele secarse en hornos para atender a la demanda del mercado. Las mejores calidades de Nori son láminas compactas y gruesas, de un color negro púrpura muy brillante. Las calidades inferiores son láminas más delgadas y de un verde parduzco, sin brillo.

Wakame

Este alga de largas hojas y bordes irregulares, se usa en la preparación de cualquier sopa Miso. También acompaña platos de pescado o pollo. Se puede tomar cruda con la ensalada o herida con el arroz.

También se utiliza el polvo de Wakame como condimento de arroz o vegetales. Simplemente se pone al horno un trozo de Wakame hasta que queda bien tostada y se desmenuza en forma de polvo.

Hijiki

Es una planta marina que crece de la costa, y tiene un color parduzco. Al secarse se torna grisácea y para darle el color negro característico es hervida y secada varias veces, lo cual ayuda también a eliminar parcialmente su fuerte aroma amargo.

Se distingue por un sabor característico, algo fuerte, que resulta delicioso cuando se ha habituado a él. Suele cocinarse aparte y se toma como acompañamiento, aunque también se mezcla con otros vegetales.

El Hijiki tiene un elevadísimo contenido de Calcio y también es muy rico en caroteno o provitamina A. Es muy recomendable para los niños y para las madres gestantes.

Arame

Es un alga que crece a poca profundidad, y forma unas hojas de color marrón oscuro, de forma oval, que se subdividen en cortas ramitas cilíndricas. El color negro que presenta es el resultado del lavado, hervido y secado del alga repetidas veces.

El Arame es rica en calcio, fósforo y otros minerales, y suele usarse en sopas y ensaladas. Se recomienda tomar baños con alga Arame porque favorece la circulación sanguínea, con lo que se superan fácilmente los fríos invernales.

Agar – agar (en tiras)

El Agar-Agar, es un conjunto de algas hervidas y secadas. Actualmente esta elaboración se ha industrializado y se usan elementos químicos. Pero el Agar-Agar de MIMASA sigue siendo un producto de preparación artesanal con garantías de pureza.

El Agar-Agar es delicioso en la preparación de gelatinas con frutas, verduras o leguminosas. Es muy digestiva y ayuda a la evacuación intestinal. Como casi no tiene calorías y, al propio tiempo, llena mucho el estómago, se recomienda en curas de adelgazamiento, junto con regímenes apropiados. Al contener muchos minerales, evita el debilitamiento del organismo, primer peligro de dietas incontroladas.

Actualmente, se sirven estos mismos tipos de algas marinas (excepto el Arame) procedentes de China, a unos precios mucho más económicos y sin merma de su calidad nutritiva.

EL SESAMO Y SUS DERIVADOS

El sésamo fue una de las primeras plantas oleaginosas que el hombre cultivó ya en tiempos prehistóricos. Y la historia más antigua de Asia, África y Europa nos aporta documentos del uso culinario y terapéutico del sésamo y de su aceite.

En nuestros tiempos, todavía es de uso común en los pueblos del Lejano y Próximo Oriente, norte de África y Sudamérica. Por desgracia, casi es desconocido en Occidente, aunque las nuevas concepciones dietéticas que abogan por el uso de productos naturales lo preconizan como uno de los alimentos más completos que, dentro de su género, nos ofrece la naturaleza.

Gracias al elevado contenido en lecitina y fósforo, el sésamo es un alimento específico del sistema nervioso. Una soberbia gama de aminoácidos esenciales (22,7% de proteínas), su riqueza en minerales (5,27%) perfectamente asimilables, además de grasas insaturadas y su bajo porcentaje de hidratos de carbono (6,30%), lo convierten en un reconstituyente energético de primer orden.

Por ello, el sésamo en grano y sus elaborados específicos (descritos a continuación) deben formar parte de nuestra alimentación diaria, aunque sin necesidad de cantidades abusivas que alterarían el sabio equilibrio nutritivo que debe regir nuestra comida.

Sésamo en grano

Es la semilla originaria de la que parten los demás preparados. Se utiliza para espolvorear sobre los platos de verduras o cereales, o sobre rebanadas de pan.

Gomasio

Condimento compuesto únicamente de sésamo tostado y sal marina, triturados conjuntamente. La proporción suele ser de 12 partes de sésamo por una de sal, aunque puede variar entre 8 a 1 y 15 a 1, como proporciones extremas corrientes.

El Gomasio que vende MIMASA guarda la proporción de doce partes de Sésamo por una de sal. Para casos específicos, es mejor elaborarlo uno mismo, en las proporciones requeridas. Para ello, MIMASA ofrece el mortero SURIBACHI, fabricado en el Japón, y que es específico para este menester. (Evítese en lo posible el uso de molinillos eléctricos por sus malas vibraciones electromagnéticas y porque no se obtiene una unión entre las grasas del sésamo con los granitos de sal.)

El Gomasio no sólo se beneficia de las cualidades de sus componentes (grasas, proteínas y minerales del sésamo, y oligoelementos de la sal), sino que esta sabia combinación aporta un excelente equilibrio para el organismo. De ahí que se recomiende su uso diario.

Favorece la secreción de los jugos digestivos, estimula todo el metabolismo, fortifica el sistema nervioso, restablece el equilibrio alcalino del cuerpo y regenera el intestino.

Se toma en pequeñas cantidades espolvoreándolo sobre los platos de cereales o verduras o bien extendiendo una fina capa en una rebanada de pan.

Las personas de tensión alta, deberán vigilar cuidadosamente el consumo de Gomasio, dado su contenido de sal.

Tahin

Pasta de granos de sésamo que se emplea como condimento o en la preparación de salsas, patés vegetales, etc. Es conveniente emulsionarlo con un poco de agua para hacerlo más digestivo.

Mezclando tres partes de Miso con una de Tahin y un poco de agua, se obtienen un delicioso paté que, en una rebanada de pan integral o una galleta de Arroz MIMASA, es un excelente alimento y un gran aporte de energía.

Aceite de sésamo

El aceite de sésamo, prensado en frío y no refinado, posee el 85% de ácidos grasos insaturados y poli-insaturados, además de ácidos grasos libres.

Este aceite no sólo no origina colesterol, sino que lo elimina. Además, tiene múltiples aplicaciones para afecciones cutáneas, de cabello, de los oídos y de los ojos, etc.

Por su pureza, el aceite de sésamo debe ser utilizado en la cocina en proporciones muy inferiores a las usuales de otros aceites, con lo que se aprovecha mejor y significa un ahorro económico.

Snacks de sésamo

Barritas de miel caramelizada, recubiertas con semillas de sésamo. Son un delicioso tentempié para cualquier hora del día.

Golosinas de sésamo

El sésamo combinado con cacao o chocolate resulta exquisito y nutritivo. Como golosinas, presentamos los productos: HOPS BARS (barritas de turrón de sésamo Halva recubiertas de chocolate) y WAFERS (barquillos rellenos de cacao y sésamo).

UMEBOSHI. CIRUELAS FERMENTADAS CON SAL.

Las Umeboshi son unos de los productos más característicos del Japón. Su uso se remonta a unos 1300 años, en que llegaron de la China. El fruto -la Umé- es una variedad de albaricoque, aunque comúnmente se le considera una ciruela. La Umé es sometida a un proceso de fermentación con sal y hojas de “shiso” que dura varios meses, incrementando su contenido de ácido cítrico, uno de sus elementos fundamentales en sus efectos saludables.

La Umé destaca por su elevado contenido de proteínas, grasas y minerales, que son dos o tres veces superiores a las naranjas y otras frutas. Calcio, hierro y fósforo son tan abundantes en la Umé, que ésta destaca por encima de muchas otras frutas.

El ciclo del ácido cítrico es fundamental en nuestro cuerpo para superar la fatiga. Durante la asimilación de nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, grasas y vitaminas), se originan las llamadas sustancias fisiológicas de la fatiga: ácido láctico, pirodextrosa o glucosa. Si el cuerpo no funciona adecuadamente, estas sustancias de la fatiga no son eliminadas suficientemente, lo cual origina la acidificación de la sangre, con la consiguiente fatiga.

El ácido cítrico separa el ácido láctico en ácido carbónico y agua, que son eliminados fácilmente. Por esa razón, la ingestión diaria de una UMEBOSHI o de UMEBOL (ver más adelante), que contienen mucho ácido cítrico, ayuda a superar la fatiga y retarda el envejecimiento.

Los atletas suelen tomar limón para absorber ácido cítrico y eliminar el ácido láctico que se origina con el esfuerzo físico. El ácido cítrico de la Umé es de superior calidad y existe en mayor proporción que en el limón.

Las embarazadas ansían alimentos ácidos por las mismas razones que los atletas. Asimismo, precisan calcio para la buena formación del feto, y el ácido cítrico incrementa la absorción del calcio.

La UMEBOSHI y el UMEBOL son productos naturales que colaboran positivamente a mantener el buen funcionamiento de todo el sistema hepático-digestivo y evitan la proliferación bacteriológica indeseable.

En síntesis, lo ácido de la Umeboshi neutraliza el exceso de yang (carne, sal, proteínas), mientras que la sal neutraliza un estado demasiado ácido (yin), originado por excesos de azúcar, cereales refinados y productos lácteos.

Por supuesto, no hay que lavar las Umeboshi a pesar de la sal que contienen. Acido y salado se equilibran entre sí y, por ello, resultan muy efectivos para calmar la sed.

Las hojas de “shiso” son excelentes también para cualquier afección estomacal o intestinal. Se comen directamente o se hierven con el arroz o las verduras.

Las Umeboshi se toman directamente en ayunas o, sobre todo, durante las comidas, masticándolas lentamente, desmenuzándolas y mezcladas con el arroz o las verduras, etc. Su jugo (tras dejarlas en remojo con una cierta cantidad de agua, durante algunas horas) es una excelente salsa para cereales  o verduras.

Si tomamos Té Bancha o Kukicha en el que haya estado en remojo una Umeboshi durante unos minutos, lograremos alcalinizar rápidamente nuestro organismo, alcanzado una agradable sensación de bienestar y superando un cansancio ocasional.

Una vez más hay que prevenir contra los sistemas industrializados en la producción de Umeboshi, o bien contra el empleo de segundas clases de “Umé”. Las UMEBOSHI MIMASA, son elaboradas con sistemas tradicionales del Japón, por lo que su garantía es total.

Estas famosas ciruelas, las presentamos en tres variedades:

Umeboshi natural

Es el producto básico, debidamente fermentado con procesos totalmente naturales y en presencia de las hojas de shiso.

Umeboshi con shiso

En este caso la ciruela va acompañada de las hojas de shiso, de un color violáceo. Atención: no desprecie el “shiso” (a pesar de su aspecto poco atractivo) porque es un remedio excelente para las afecciones intestinales. Siempre que tome una Umeboshi, acompáñela con una pequeña cantidad de “shiso” con lo que reforzará su acción.

Las hojas de “shiso” también pueden agregarse a la cocción del arroz o de las verduras. Se pueden hervir unas hojas de “shiso” con un poco de agua, y beber el jugo resultante, con efectos muy saludables.

Pasta de Umeboshi

Se elabora a partir de las “Umé” que no cumplen con las condiciones de tamaño y forma que requiere el mercado. Tiene la misma calidad y características que las Umeboshi y su uso acaso resulta más cómodo en la elaboración de salsas, patés, extendida en una rebanada de pan, en una galleta de arroz Mimasa, etc.

Diluyendo un poco de Pasta de Umeboshi en una taza de Té Kukicha, se obtiene un excelente tonificante para el cuerpo y colabora a la digestión.

Se coloca un poco de Pasta de Umeboshi en el centro de una bola de arroz integral, y ésta es envuelta con un trozo de alga Nori, previamente tostada a la llama del gas. Receta muy recomendable para restablecer el equilibrio físico y psíquico, tomando tres bolas de arroz al día, como único alimento, durante tres días.

Umebol

Es una combinación de extracto de ciruela “Umé” i jinenjo (patata salvaje). Producto típico japonés, es un soberbio tónico, fácil de tomar y con buen sabor.

Se presenta en forma de píldoras que hay que desleír en la boca. El UMEBOL presenta las cualidades de la UMEBOSHI incrementadas cinco veces, y aporta, además una gran dosis de energía.

El sistema digestivo se beneficia en todas sus funciones con UMEBOL.

En general basta tomar entre 3 y 5 pildoras diarias para obtener los efectos deseados. En casos agudos o en que se exija una acción rápida, se pueden ingerir hasta 12 pildoras al día repartidas en 3 o 4 tomas. Disolver las pildoras en la boca. Si se ingieren directamente los efectos quedan mermados.

KUZU (AGRICULTURA ECOLOGICA)

El Kuzu es la raíz elaborada de la Pueraria Thumbergiana, o Pueraria Hirsuta Matsum.

En los albores de la medicina de las hierbas chinas, el Kuzu ya era empleado para combatir la fiebre, los trastornos intestinales, la fatiga y la debilidad general. Es una planta que crece en cualquier parte, sin precisar de cuidados aunque prefiere los climas suaves. Se extiende con inusitada rapidez por los campos.

La preparación del Kuzu actual no ha sufrido casi variación desde hace siglos. Se recogen las raíces en invierno (de diciembre a marzo), Algunas raíces alcanzan hasta los dos metros de longitud, hundidas en la tierra.

La elaboración del Kuzu consiste en aislar los almidones, eliminando la fibra y las impurezas, y secándolo finalmente al aire libre. Este proceso requiere varios meses y es totalmente artesanal.

Es muy importante que esté asegurada la calidad y pureza del Kuzu, frente a imitaciones modernas a base de harinas de arrurruz, patata dulce, maíz, etc., que, por supuesto, resultan más baratas, pero que no producen los maravillosos efectos del producto genuino. Para el consumidor, a veces resulta difícil distinguir los sucedáneos. El Kuzu MIMASA, ofrece completa garantía, sin mezclas de ningún tipo, por lo que sus efectos están asegurados.

Se prepara diluyendo dos cucharaditas de Kuzu en un vaso de agua fría y luego hirviéndolo, durante unos cinco minutos, hasta que adquiera una consistencia gelatinosa, incolora o rosada y casi transparente. Se aliña con Tamari.

Para preparaciones culinarias, se diluye igualmente en agua fría y se añade en los últimos minutos de cocción de sopas, verduras, potages, tartas de verduras o de pasteles (extendiéndolo por la superficie antes de pasar al horno), aderezo de ensaladas, cocción de pescados,  etc.Su sabor combina perfectamente con cualquier alimento y se digiere con gran facilidad gracias a su pureza.

BEBIDAS SANAS

Solemos beber en exceso y, sobre todo, bebidas artificiales que intoxican nuestro organismo. Las comidas fuertes provocan sed. En cambio una alimentación suave y poco guisada apenas exige beber, lo cual es beneficioso. Un exceso de líquido sobrecarga los riñones y, como efecto secundario, debilita el sistema circulatorio. La mejor receta es beber sólo cuando se siente sed, estímulo que nunca falla en nuestro organismo. Ofrecemos aquí unas bebidas sanas, que constituyen verdaderos alimentos incluso en el caso de los tés, sólo ligeramente estimulantes.

Té kukicha

Son las ramitas de la planta de té recogidas cuando cuentan como mínimo tres años de edad. Son tostadas tres o cuatro veces consecutivas, a fin de que se volatilicen sus elementos más aromáticos. Este té pueden tomarlo toda clase de personas -incluso niños o enfermos-. Suele hervirse unos dos minutos y filtrarse, aunque también pueden prepararse como infusión.

Tiene efectos como digestivos o estimulantes (con unas gotas de Tamari-Shoyu o hervido con una o dos Umeboshi). Ayuda a vencer la fatiga por sus propiedades alcalinizantes.

Té bancha

Tiene características similares al Kukicha, aunque al ser más yin -y por ello más aromático y quizás más agradable al gusto- debe tomarse hervido menos tiempo.

Bebida mu

Es una sabia combinación de plantas yin y plantas yang, que se influyen y complementan mutuamente, produciendo unos efectos que no se reducen a la suma aritmética de las propiedades de cada planta.

La bebida Mu en composición de 16 plantas, con efectos muy positivos para el organismo.

La bebida Mu se presenta en bolsitas de 6 gramos, que pueden hervirse en un litro de agua durante unos 10 minutos. Esta misma bolsita, pueden utilizarse por segunda vez hirviéndola en tres cuartos de litro durante unos 15 minutos. Es conveniente utilizar cazos de hierro esmaltado o de barro, ya que muchas hiervas pierden gran parte de sus propiedades si están en contacto con el metal.

Inka

Excelente sustituto del café, con similares efectos estimulantes, pero sin contener cafeína. Está elaborado con cebada y achicoria tostados. Inka es instantáneo: diluir una o dos cuchara-ditas en un vasito de BONSOY o leche muy caliente.

Bonsoy – bebida de soja  elaborada con granos de soja de agricultura ecológica

Tan nutritiva como la leche, pero sin efectos secundarios nocivos. El exquisito paladar de esta bebida no queda sólo en eso: es además un gran alimento, sirve para recuperar fuerzas y calor en invierno, o como refresco único en verano.

Propiedades: Fuente de proteínas. Sin colesterol. Bajo en calorías. Sabor exquisito.

Todas las edades pueden beneficiarse del BONSOY: El niño que necesita proteínas de buena calidad. El joven que calma su sed y recupera fuerzas después de la práctica deportiva. El ama de casa que desea guardar la línea. El adulto que no debe aumentar la tasa de colesterol. El anciano que vela por la salud de sus arterias.

PRODUCTOS VARIOS

Jengibre

El Jengibre, además de emplearse como condimento culinario, se usa en compresas calientes como descongestionante de zonas dolorosas o saturadas de mucosidad.

Es recomendable utilizar el Jengibre como condimento en la alimentación ya que, al igual que otras especies, aporta energía beneficiosa a las zonas respiratorias. Basta emplearlo en cantidades mínimas en la preparación de la sopa Miso, cuyo yang será dispersado rápidamente por todo el cuerpo, uso a tener en cuenta en épocas de frío.

Para compresas, se coloca una o dos cucharaditas de jengibre dentro de una bolsita de tejido de algodón, la cual es sumergida en agua muy caliente (pero que nunca debe llegar a hervir). Al cabo de unos momentos, el agua se habrá impregnado de jengibre. Se remoja una toalla y es aplicada en la zona a tratar, como compresa, procurando que sea lo más caliente posible. Se detiene el tratamiento al cabo de unos veinte minutos, cuando la piel haya enrojecido, y se conservará el calor tapando la zona con un paño de lana.

Daikon

Nabo secado, típico del Japón. Elimina las mucosidades, cálculos y residuos animales del cuerpo humano, por lo que conviene tomarlo con asiduidad, aunque basta una poca cantidad en cada comida.

Su uso es fácil: remojar unas pocas tiras de Daikon durante 5-7 minutos como máximo y tomarlo crudo, o mezclado con ensaladas. También se hierve unos minutos en el caldo de sopa Miso o junto con las verduras.

Al poco de su uso, se observará la eliminación de mucosidades, lo cual es buena señal de purificación del cuerpo.

Los hábitos alimenticios modernos, con excesos de azúcares, frutas, grasas, carnes, harinas refinadas y aceites de baja calidad, producen abundantes depósitos de grasa en los órganos fundamentales y en los canales de los meridianos de energía, dificultando o incluso impidiendo la fluida circulación de ésta. En consecuencia, todos los órganos funcionan desequilibradamente. Evidentemente una dieta sana es el mejor remedio preventivo o curativo, pero el DAIKON es un excelente colaborador de la limpieza general del cuerpo y en dietas de adelgazamiento.

Tekka

Condimento muy yang a base de Miso, zanahoria, bardana, lotus, jengibre y acei-te de sésamo. Estos ingredientes son tostados a fuego lento durante varias horas.

Se consume espolvoreándolo sobre los cereales o verduras, en pequeñas cantidades (media cucharadita es suficiente).

Lotus

El LOTUS es raíz de flor de loto secada y pulverizada. En Oriente, se utilizaba por sus efectos sobre el sistema respiratorio.

Se prepara hirviendo durante unos cinco minutos una o dos cucharaditas de LOTUS en una taza de agua. Al final, se añade sal o Tamari.

El LOTUS también se aplica como emplasto para eliminar mucosidades de los senos nasales. Mezclar 3 partes de Lotus, 2 partes de harina de trigo y 1 parte de Jengibre en polvo y un poco de agua. La pasta consistente que resulte, se deposita sobre la frente, especialmente encima de las cejas. Vendar la cabeza y dejar la aplicación toda la noche. Seguir el tratamiento durante quince días.

Seitán (cultivo ecológico)

La proteína del trigo o gluten, se aprovecha íntegramente en este preparado de larga tradición oriental.

Su elaboración casera no resulta difícil pero requiere largo tiempo. Por ello, ofrecemos el SEITAN ya preparado, con sistemas naturales, sin aditivos y de un exquisito sabor.

El SEITAN es proteína vegetal perfectamente asimilable por el organismo y sin dejar residuos ácidos, como las carnes de origen animal. Tengamos en cuenta que la carne animal sólo proporciona el 21% de proteína. Pero más importante es la tasa de asimilación de esta proteína, muy baja en comparación con la asimilación de las proteínas de la soja o del trigo, mucho más altas. Por ello, bastan pequeñas cantidades de SEITAN para conseguir un buen aporte de proteínas vegetales.

Es un alimento ideal para niños en edad de crecimiento o para obtener una sana alimentación, sin aumentar de peso.

Sirope de arroz

Es un exquisito endulzante obtenido de la fermentación del arroz (agricultura ecológica). Con textura similar a la miel, proporciona un delicioso sabor. Sus azúcares son polisacáridos, de lenta asimilación (hay que saborearlos unos momentos en la boca para apreciar su exquisitez). Su asimilación se produce casi exclusivamente en el intestino, sin provocar las nocivas reacciones orgánicas del azúcar y otros bisacáridos. De ahí que este Sirope sea un auténtico alimento para niños y adultos. Téngase en cuenta que los niños precisan de buenos azúcares polisacáridos, como es el caso del Sirope de arroz, la zanahoria o la calabaza, los cuales facilitan su crecimiento y equilibrio, siempre que los consuman sin exageraciones.

Mermeladas “bionova”

Exquisitas mermeladas, cuyos ingredientes (de agricultura ecológica) son sólo fruta y zumo de manzana como edulcorante (sin adición de azúcar). Se ofrecen los siguientes tipos: Fresa, Albaricoque, Arándanos y Naranja.

Sal marina

Este condimento, tan antiguo como la humanidad, es fundamental para la vida. Nos referimos, por supuesto a la sal marina, obtenida por evaporación del agua del mar. Los dos componentes principales de la sal (sodio y potasio), son imprescindibles para la vida celular y su carencia o exceso acarrean consecuencias muy graves para el organismo. Cada persona debe consumir la ración de sal que instintivamente le dicte el cuerpo (el paladar es el mejor indicador).

Pero la sal marina pura contiene una gama interminable de minerales en cantidades ínfimas, pero imprescindibles para el cuerpo: calcio, magnesio, zinc, hierro, cloro, bromo, yodo, manganeso, oro, plata, cobre, etc.

La sal es el condimento que estimula el riñón, y por ello no debe ser olvidada en las comidas, aunque debemos consumirla con moderación.

MIMASA ofrece sal marina pura, en dos tipos:

-   Sal gruesa, adecuada para cocinar y para baños.

-   Sal fina, secada y molida en grano fino, adecuada para mesa. (No contiene antiapelmazante).

Onagra + vitamina E

El  aceite  de  Onagra tiene  efectos beneficiosos para el sistema reproductor femenino, especialmente en sus períodos más críticos: menstruación y menopausia. El aceite de Onagra tiene un elevado contenido de Acido Gamma Linoleico (GLA): 9,9%, al que se atribuyen las propiedades de este preparado, presentado en perlas. Se recomienda tomar de 2 a 6 perlas diariamente.

Isoflavit

Aporte de isoflavonas (60 mg. por cápsula), con licopeno (extraído del tomate) y Vitamina E. Isoflavit es un producto natural que compensa la carencia de estrógenos durante la menopausia, eliminando las innecesarias sofocaciones de las mujeres durante esos años de su readaptación del sistema reproductor.

UTENSILIOS DE COCINA

Como hemos dicho en páginas anteriorEs, la preparación de los alimentos es un arte y un factor primordial para la salud. De ahí que ciertos utensilios resul-ton muy útiles para una más cómoda y correcta actividad culinaria.

Suribachi y surikogi

El Suribachi es un mortero de cerámica con estrías, de origen japonés que, con la ayuda del mazo de madera Humado Surikogi, permite triturar cereales ya cocidos (para darles textura de papillas), elaborar el gomasio casero, chafar verduras, etc. Para estas operaciones hay que machacar con el Surikogi el alimento dándole un movimiento giratorio en el sentido contrario a las agujas del reloj y presionando contra las paredes del mortero. Nunca dar golpes con el mazo.

Cepillo para limpiar hortalizas

Muy útil para hacer saltar los residuos de tierra en nabos, zanahorias, verduras, etc., sin necesidad de cortarles la piel. Fabricado con hojas de palmera, gracias a lo cual el alimento no se carga de la energía nociva que confiere cualquier instrumento metálico.

Colador de té

Manufactuado con ramas de bambú, es una obra de artesanía. Cuela el té perfectamente y no lo carga con las energías negativas de los coladores metálicos.

Esterilla para preparar rollos de arroz

Otra obra de artesanía para preparar cómodamente los rollos de arroz tan populares en Japón. Se extiende sobre la esterilla plana una hoja de alga Nori previamente tostada. En un extremo de la hoja de Nori y a todo lo ancho de ella, se coloca una capa de unos dos cm. de grosor de arroz solo o mezclado con verduras bien troceadas.

Con la esterilla se enrolla el arroz con el alga, de modo similar a como se lía un cigarrillo. Dándole un par de vueltas al alga, queda un rollo largo de arroz con Nori, que luego se corta en secciones de 2 ó 3 cms. de ancho, que se sirven dispuestos decorativamente en un plato.

Cuchillo de cocina

Este cuchillo manufacturado en el Japón es ideal para cortar debidamente verduras y hortalizas en la diversidad de formas que preconiza la cocina natural, para cocinarlas adecuadamente.

Bio garten-germinador de semillas

Los germinados son el proceso inicial de la evolución de la semilla para convertirse en planta. Por tanto, contienen toda la energía y los elementos nutritivos condensados en la semilla, a los que se añade clorofila, fundamental para que nuestra sangre tenga un alto contenido en hemoglobina. (Su escasez provoca la anemia).

Los primeros brotes de la germinación contienen, con todo su frescor, proteínas, vitaminas y minerales, en cantidades elevadas. De ahí la conveniencia de usar germinados con frecuencia en nuestras comidas. BIO-GARTEN es un aparato compuesto por cuatro bandejas de plástico, ideal para obtener germinados. Su uso es muy simple. Dispersar semillas en cada una de las tres bandejas superiores y cubrir con agua la superior hasta la altura del sombrerillo. Este agua bajará a las bandejas inferiores, humedeciendo suficientemente las semillas de las otras dos bandejas y será recogida finalmente en la bandeja inferior. Puesto cerca de la luz solar, BIO-GARTEN facilitará la germinación de las semillas. Cuando los brotes sean suficientemente grandes y aparezcan las primeras hojas, podrá Vd. deleitarse con estos vegetales de gran valor nutritivo y efectos depuradores del organismo.

 

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Autor: Herbolario el Roble

Nos interesa la Salud Natural, la Educación de los Hijos, la Felicidad Colectiva, las Buenas Acciones que nos Conduzcan a ser Mejores Personas . . .

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