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Cirelas umeboshi.La Revista Integral

Cirelas umeboshi.
La Revista Integral

Ciruelas Umeboshi

Las umeboshi son ciruelas japonesas fermentadas con sal y hojas de shiso durante un tiempo que puede estar entre uno y tres años. Se han utilizado tradicionalmente como alimento y medicina en China, Corea y Japón, sobre todo en casos de intoxicación alimentaria, contaminación del agua, diarrea o estreñimiento, hipo o hiperclorhidria, mareos en los viajes y jaquecas. Efectivamente, gracias a sus múltiples beneficios, podemos considerar las umeboshi como un verdadero alimento-medicamento.

Fuente: La Revista Integral

¿Quieres saber más sobre macrobiótica? Aquí os dejo un pequeño librito de introducción 


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Share: Desmintiendo prejuicios sobre la alimentación macrobiótica y descubriendo sus beneficios

“EN ESPAÑA COMEMOS MUY MAL; mucha proteína animal, exceso de lácteos y dulces… alimentos refinamos y muy quimicalizados… muchos fritos, comida rápida calentada en el microondas”

“El hombre sabe ir a la luna pero no sabe lo que pasa cuando come una galleta”

“Tenemos que tomar la responsabilidad de nuestra vida y la de los nuestros, de nuestra alimentación. Para ello hay que informarse y intentar cambiar algo poco a poco. Propongo el volver la mirada hacia atrás y RESCATAR LA ALIMENTACIÓN DE NUESTROS ANTEPASADOS. Dirigirnos hacia la naturaleza y ver qué nos da la tierra en cada momento-estación del lugar donde vivimos (…) Antiguamente la vida familiar se hacia en las cocinas y alrededor de las comidas. Eso lo hemos perdido”

“Existe mucho desconocimiento y muchos prejuicios sobre la Macrobiótica y, como bien decía Mishio Kushi, uno de los padres de esta alimentación, es importante comprender que “alimentarnos no es la simple necesidad de paliar el hambre, sino que es algo más profundo, es un movimiento de energías, ya que los alimentos son energías que influirán en nuestro cuerpo, en nuestros órganos, y que en función del tipo de alimento ingerido, lo equilibrará o desequilibrará”

“LA MACROBIÓTICA DA SERENIDAD, PAZ, ALEGRÍA, centro, flexibilidad, orden…. que más podemos pedir. Opino que la gente debe informarse y experimentar en ellos mismos cómo se sienten comiendo de una manera macrobiótica, que es de lo que estamos hablando, y ver como adquieren una energía que antes no tenían, cómo llegan al peso de toda la vida, de cuando eran jóvenes”

“Trabajo bastante con niños, con todos los problemas que están generando las vacunas y el tipo de alimentación (…) Siempre he pensado que SI QUEREMOS QUE TODO CAMBIE, HAY QUE FORMAR A LAS MUJERES. Si formamos a las mujeres y empiezan en la práctica a experimentar las ventajas de esta alimentación llegarían a sus hijos, sus maridos. Todos queremos lo mejor para los nuestros”
Rocío Estefanía

Mientras se ponen de moda dietas de adelgazamiento de proteínas, sobres de comida artificial o reducir quirúrgicamente el estómago como si nuestro cuerpo fuese el culpable de nuestros hábitos, existe una tendencia creciente hacia una alimentación más natural y equilibrada, a volver a sacralizar la comida y la cocina como la “alquimia” del hogar, a respetar los ciclos de la naturaleza, priorizar los alimentos de nuestro entorno, a rescatar los pucheros de nuestros abuelos y, sobre todo, a responsabilizarnos y mejorar nuestra salud y nuestra vida.

Hay distintos caminos. La Macrobiótica es uno de tantos, pero existe mucho desconocimiento sobre ella. Para desmentir los prejuicios y descubir todos sus beneficios y potencial, hemos entrevistado a la experta cántabra Rocío Estefanía.

Rocío es asesora macrobiótica, especialista en dietas y terapeuta holística y en esta entrevista nos explica los defectos de la dieta actual y nos muestra una forma de alimentarse más consciente para estar más sanos y sentirnos mejor.

Muchos opinan que para qué preocuparnos de la alimentación si de algo hay que morir, pero, como indica Rocío, “hay calidad de vida y calidad de muerte…”

Y estos son sus consejos para lograrlo:

1. ¿Cómo definirías la alimentación occidental actual, en concreto la española?

A pesar de que cada vez se oye hablar más de una alimentación más natural, en España comemos muy mal; mucha proteína animal, exceso de lácteos y dulces… alimentos refinamos y muy quimicalizados… muchos fritos, comida rápida calentada en el microondas.

La Macrobiótica lo definiría cómo alimentos muy extremos y siempre que comamos un alimento extremo el cuerpo nos pedirá, para equilibrarse, otro alimento extremo.

2. ¿Cuáles consideras que son los defectos- carencias de este tipo de alimentación?

Habría muchos que decir, tocaremos algo:

  • Los efectos de los alimentos extremos son sobre todo la acidificación de la sangre, responsable de la desmineralización y por tanto la descalcificación. Nos lleva antes a enfermedades degenerativas y la vejez prematura.
  • Desnutrición a pesar de la abundancia de comida que metemos a nuestro cuerpo.
  • Y si hablamos de las emociones, descontento, enfados, agresividad… al final infelicidad. Sigue leyendo


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La vida y la Alimentación: Introducción a la Macrobiótica

Nos hemos encontrado con un pequeño librito editado por MIMASA (empresa dedicada a la alimentación macrobiótica), basado en la obra de Mishio Kushi, uno de los padres de la alimentación macrobiótica, que ha dirigido su vida a hacer que

“el ser humano viva en salud con paz y por la paz”.

Tiene un introducción muy bella en la que expone la importancia de una buena alimentación, haciéndonos comprender que alimentarnos no es la simple necesidad de paliar el hambre, sino que es algo más profundo, es un movimiento de energías, los alimentos son energías que influirán en nuestro cuerpo, en nuestros órganos, y que en función del tipo de alimento ingerido, lo equilibrará o desequilibrará.

Tal vez a algunas personas que desconozcan este tipo de alimentación, les parezca un cambio radical esta “nueva” forma de alimentarse. Sin embargo merece la pena informarse e ir introduciendo en nuestra alimentación algunos productos aquí detallados y, al mismo tiempo, ir eliminando los llamados “alimentos industrializados” que no proporcionan ni la calidad ni las energía adecuadas, amén de las toxinas incorporadas en forma de conservantes, colorantes, potenciadores de sabor y demás agregados que debilitan y enferman nuestro cuerpo.

Este pequeño manual puede ser considerado como una buena introducción a la alimentación macrobiótica cuyo objetivo es buscar una buena salud a través de la alimentación. Me he permitido indicaros mediante negrita y cursivas lo que en mi opinión considero puntos de mayor interés.

EL VALOR DE UNA ALIMENTACION SANA por MIMASA

Una simple célula, sólo visible al microscopio, encierra todo un complejo mundo de vida organizada, con un delicadísimo equilibrio entre sus elementos. Esta maravilla de la vida que cumple disciplinadamente su cometido, nace, se alimenta, vive unas horas, unos días, genera otras células, muere, desaparece. Existen millones y millones de células, todas ellas diferenciadas entre si y organizadas en colonias, grupos, configurando formas muy definidas, una de las cuales es esa figura en la que nos reconocemos y a la que llamamos hombre.

Hombre, que podría definirse como agrupación de cuatro trillones de células que dan lugar a un organismo provisto de cabeza, piernas, hígado, pulmones, etc. Más bien digamos que hombre es igual a vida elevada a su máxima expresión en la tierra, síntesis de toda la otra vida de nuestro planeta y que aspira a vidas superiores que intuye existentes a niveles más allá del mundo físico. Hombre, materia espiritual o mejor, espíritu materializado, porque ésta es la realidad. Espíritu condensado que anhela retornar a aquellos planos impalpables del cosmos etéreo.

¿No merece la pena respetar esta maravilla que es el organismo humano, increíblemente organizado? Siquiera sea como reconocimiento al laborioso trabajo de tres mil millones de años que ha invertido la “vida” en elaborar ese sujeto concreto y definido que es usted. Porque usted está ligado por un hilo invisible a una larguísima cadena de seres que le precedieron sin solución de continuidad hombres, mujeres, más hombres y más mujeres, simios, reptiles, anfibios, vegetales, crustáceos, algas, hongos, mohos, amebas, sal, minerales, calor, agua, sonido, luz, magnetismo— hasta que llegamos a aquella primera célula que alumbró en el magma acuoso de una tierra que nacía. No lo olvide, por favor. No es un ser aislado que puede mirar por encima del hombro a los demás seres de esta tierra atareada en cumplir concienzudamente esa misión desde hace miles de millones de años; no es usted un ser que pueda prescindir de esta larga historia de vida ni del ritmo que hay impuesto aquí. Si se ha apartado de este orden universal con una vida desordenada, lo estará pagando caro: infelicidad, desasosiego, malestar y, quizás, enfermedad. Si ha sido dócil a la vida que fluye incesante, se habrá sentido feliz, armoniosamente equilibrado, habrá conocido la salud. Una salud que, si se ha perdido, puede recuperarse en cualquier momento. Motivo de mayor gratitud todavía, porque habrá aprendido que todo puede ser opuesto, siendo lo mismo, como el día y la noche, el frío y el calor, lo líquido y lo sólido, la materia y el espíritu, el reposo y la actividad, la salud y la enfermedad, alternancias que configuran siempre una unidad, como en su mismo cuerpo: mental y físico, sólido y líquido, activo y en reposo, sometido al nacimiento y al reposo.

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